“Uribe es el que más se ha burlado de la justicia en la historia de Colombia”

A través de una columna de opinión publicada para el diario El Espectador, Javier Gamboa se despacha en contra de Álvaro Uribe Vélez procediendo a desglosar tres puntos “patéticos” que rodean al expresidente en su proceder popular y judicial, calificándolo como el “más grande burlador” de la justicia del país; además de cómo está apoyado por juristas que conocen estas claras intenciones del político.

En su primer “patético”, el columnista comienza explicando por qué etiqueta al Senador como un “gran burlador de la justicia”, pero primero afirma que no será mucho tiempo para que la gente se dé cuenta de esta característica, la cual solo ha sido superada por “su coterráneo Pablo Escobar”, que al igual que Uribe, era muy idolatrado por las “rugientes masas de Antioquia”, explica el columnista.

Gamboa asegura que más que burlarse de la justicia, Uribe “se caga en ella”, evocando la expresión española, pues según él, los procesos en los que está integrado, especialmente la indagatoria a la que ha sido llamado por la Corte, se ha convertido en una “montaña rusa” generada por la gran cantidad de actuaciones dilatorias por parte del expresidente:

Primero, su intento de renunciar al Senado; luego su arrepentimiento, acompañado de una recusación; después la supuesta renuncia de la recusación que resultó ser falso porque realmente fue negada por la Corte, para posteriormente interponer un recurso de nulidad.

Una regresiva reforma tributaria con globos de engaño de aumento del salario mínimo

“¿Qué más podrán inventarse sus costosisimos abogados?”, pregunta Gamboa, calificando esta situación como un circo que le permite ganar tiempo a Uribe, sobre quien cuestiona si acaso estará esperando la reforma a la justicia a ver si se salva; remata diciendo que Vélez debe extrañar mucho al DAS de María del Pilar Hurtado, porque le funcionaba muy bien.

En el segundo “patético” Gamboa habla sobre los abogados del político, quienes asegura están entre los más caros del país y cuestiona si realmente fueron educados con ética, ya que le parece asombroso que abogados tan reconocidos dedican su talento para entorpecer la justicia y no para que esta proceda de conformidad, lo que retrata a través de preguntas retóricas como una “vergüenza profesional”. Indica igualmente que la motivación de estos no puede ser otra más que las grandes ganancias que deben sacar de sus servicios al expresidente.

“¿O será que ellos en verdad piensan que Uribe es inocente? No lo creo, pues si así lo creyeran, ¿para qué dilatan la indagatoria? Con el poder y los medios de su defendido, más su experiencia en casos así, ¿no sería sencillo absolverlo si de verdad fuera inocente? Quien tanto teme, tanto debe”, afirma Javier en su escrito Uribe: el gran burlador.

La columna es concluida con el tercer “patético” en el que manifiesta que el Senador no es inocente, e inclusive puede ser hallado culpable de muchos otros delitos en llegado caso que caiga con uno solo de los que se le señala; el expresidente lo sabe y por eso le teme a la justicia. Con un solo descuido podría terminar muy mal frente a todo el país, insinúa el escritor.

Fuente consultada: ElEspectador.


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