Los dos niños que siguen perdidos en Santa Marta, y Colombia en silencio

Los dos niños que siguen perdidos en Santa Marta, y Colombia en silencio

A pesar de haber intensificado la búsqueda de los pequeños Alberto Cardona Sanguino y Alit David Sánchez Maldonado, las autoridades aún no tienen pista de su paradero.

Alberto, de 6 años de edad, lleva más de cuarenta días desaparecido luego que lo vieron por última vez junto a su padre en el corregimiento de Minca, zona rural de Santa Marta, cuando el pasado 20 de septiembre se dirigían al colegio donde estudiaban sus dos hermanos de 11 y 8 años.

Días después su padre fue hallado sin vida con varios impactos de bala el 24 de septiembre, siendo la última referencia que se tuvo en este caso.

Juliana Sanguino, madre del menor, no pierde las esperanzas de ver nuevamente a su hijo. “Mi hijo regresará muy pronto al seno de la familia (…) quiero que me ayuden a buscarlo para que aparezca pronto, porque yo sé que está vivo”, afirmó.

Así mismo, sobre el caso del menor Alit David de dos años, desaparecido en zona cercana al río Minca, aún no se tiene pista de su paradero. Las autoridades manejan la hipótesis que el menor habría caído al afluente, sin descartar de tajo un posible rapto.

El pequeño había sido dejado por su madre en la sala de su casa, posteriormente la mujer se dirigió al cuarto y al regresar ya no se encontraba su hijo.

El padre del pequeño, Alí Sánchez, asegura sentir que su hijo se encuentra vivo. “Alguien se lo habría llevado”, agregó.

Las autoridades han ofrecido 70 millones de pesos para quien ofrezca información que pueda dar con el paradero del pequeño Alberto, del mismo modo ofrecen 20 millones por información del menor Alit David.

El presidente Iván Duque se reunió con Juliana Sanguino, madre de Albertico, y con Alit Sánchez y Karen Maldonado, padres de Alit David, al término del consejo de seguridad que presidió en el distrito de Santa Marta. En el diálogo el mandatario pidió a los padres tener confianza en las autoridades e indicó que no darán su brazo a torcer hasta saber el paradero de los menores. 

Fuente consultada: LaFM.