Peñalosa ocasionó un detrimento patrimonial en Bogotá que nadie denunció: Akerman

Peñalosa ocasionó un detrimento patrimonial en Bogotá que nadie denunció: Akerman

Según una columna del periodista Yohir Akerman, el alcalde mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa, habría ocasionado supuestamente un detrimento patrimonial a la ciudad, luego de decidir eliminar el cobro de plusvalía a las empresas constructoras que había sido impuesto por la administración de Gustavo Petro en el llamado “decreto de los rascacielos”.

El columnista asegura que Peñalosa cumplió una de sus promesas de campaña a la empresa Camacol, al derogar el Decreto 562 de 2014, el cual permitía a los constructores edificar grandes torres a cambio de pagos en suelo o en dinero para parques, vías, espacios peatonales, equipamientos, entre otros.

El decreto expedido por Petro, habría sido uno de los objetivos principales de Enrique desde el inicio de su campaña, ya que con este se obligaba a los constructores a realizar aportes económicos y de infraestructura a las zonas donde construirían.

Por dicha razón, según insinúa Yohir, la campaña del actual Alcalde fue financiada por diferentes empresas constructoras, por eso la expedición del decreto 079 de 2016 que derogó el anterior sería el principal motivo del acompañamiento de estas entidades a Peñalosa en su camino a regresar al Palacio de Liévano.

En las cifras arrojadas por el periodista, hasta febrero del año 2016 se habrían recaudado por el decreto de los rascacielos 169.000 millones de pesos, en dinero de plusvalía; al igual que un monto semejante recibido por el Instituto Distrital de Recreación y Deportes, el cual había sido utilizado para la construcción de espacios recreativos como se estipulaba en la normatividad.

Como un “silencioso y fuerte detrimento patrimonial” califica el comunicador lo hecho por el Alcalde al haber derogado el decreto de los rascacielos, toda vez que con esta decisión prácticamente “regaló cuantiosas sumas de dineros a los constructores.”.

Al final de su columna Akerman asegura que detrás de una maraña de consideraciones técnicas, Peñalosa esconde una norma que afecta a los bogotanos pero que aparentemente favorece a sus patrocinadores de campaña. Fuente consultada: columna El Espectador.